Mentes, obturadas por un abismo.
Asistimos al infinito desarrollo de las sienes,
lejos del mundano lugar donde se cuecen solas las cicatrices.
El guiso del espanto
o la infamia trajinada.
No hay pureza cabal en nuestras sensasiones.
Estamos todos mirando una caja
casi desde la nuca,
sin premeditaciones.
Como una orden de budas obsoletos
cuyo mensaje no se eterniza en la conciencia sino en el cielo,
al que miramos con displiscencia,
sin sentido de la hora y de la muerte,
que no tiene reveces ni bendiciones:
Solo és para que te nutras.
Nutrite, y nutrido mueras,
y te devuelvas a la tierra, siendo, pues sos lo que le sacaste.
Sos la severidad de los cardones
que buscan su lugar en los caminos
cuando nadie los camina.
Cuando no son mas que cielos
que si alguien pasa mutan, y ese alguien es camino y ese cielo es caminante.
No hay rachas buenas en los abismos
mas los fantasmas buscan.
Solo la muerte muerta juzga los grilletes de su paciencia.
Solo la infamia, infame, luce su infatigable destino en el horizonte de los quietos.
Eso es lo que luce cuando mueres: alba.
Solo se camina despojado.
Nadie que sepa andar, anda.
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miércoles, 13 de febrero de 2013
sábado, 26 de noviembre de 2011
Luz (de mierda)
Oscuridad, que derramándose rítmica
me abriga y no me oculta.
Soledad, que acariciando mi lenta alma
me pertenece y me usa.
Luz que uniformas los rostros
¿no comprendes el resplandor desesperante
de estas estrellas de hielo,
que reflejando la insensible danza marina
a la luz de la llama agonizante de nuestros sueños
buscan brillar cada vez mas?
Si te sueño me muero y si no me ahogo.
Así pues, da igual ser parte o no de la misma mierda,
ser barro o hierba, ser pájaro o lombriz,
resplandecer o liberarme, explotar y apagarme.
Y volar, sobre el deshielo de cada amanecer,
hacia el nido mas cercano del fénix
o tomarme un bondi para volver a casa y empezar de nuevo.
me abriga y no me oculta.
Soledad, que acariciando mi lenta alma
me pertenece y me usa.
Luz que uniformas los rostros
¿no comprendes el resplandor desesperante
de estas estrellas de hielo,
que reflejando la insensible danza marina
a la luz de la llama agonizante de nuestros sueños
buscan brillar cada vez mas?
Si te sueño me muero y si no me ahogo.
Así pues, da igual ser parte o no de la misma mierda,
ser barro o hierba, ser pájaro o lombriz,
resplandecer o liberarme, explotar y apagarme.
Y volar, sobre el deshielo de cada amanecer,
hacia el nido mas cercano del fénix
o tomarme un bondi para volver a casa y empezar de nuevo.
viernes, 25 de noviembre de 2011
Hermosa
¿Dejo salir este poema?
Vacios libros, leídos para no dormir,
sentimientos amontonados, palabras huecas.
La ceniza en la puerta del corazón,
que es rojo como el infierno,
no deja bombear la vida.
Tarde gris. Llueve en San Martín.
Mis sentimientos (grises) se apilan en un rincón
y para no dormir leo a un poeta dormido
que buscó en la gran niebla del lenguaje
la luz que lo iluminase.
Y su camino ni parecido al mio por tanta falta de coraje.
Y su camino tan parecido al mio por tanta falta de amor.
Y tú, luminosa,
rebelión del alma,
total, como el alba,
hermosa.
Amanecer de toda vibración y vida
lejana, borrosa a mis ojos,
esquiva a mis sentidos.
Y un camino, todo mio,
que a tu desencuentro lleva.
Camino de olvido,
de gris ceniza,
de lluvia gris,
de poetas dormidos.
Un camino, todo mio.
Vacios libros, leídos para no dormir,
sentimientos amontonados, palabras huecas.
La ceniza en la puerta del corazón,
que es rojo como el infierno,
no deja bombear la vida.
Tarde gris. Llueve en San Martín.
Mis sentimientos (grises) se apilan en un rincón
y para no dormir leo a un poeta dormido
que buscó en la gran niebla del lenguaje
la luz que lo iluminase.
Y su camino ni parecido al mio por tanta falta de coraje.
Y su camino tan parecido al mio por tanta falta de amor.
Y tú, luminosa,
rebelión del alma,
total, como el alba,
hermosa.
Amanecer de toda vibración y vida
lejana, borrosa a mis ojos,
esquiva a mis sentidos.
Y un camino, todo mio,
que a tu desencuentro lleva.
Camino de olvido,
de gris ceniza,
de lluvia gris,
de poetas dormidos.
Un camino, todo mio.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Corazón del alba
Al último tramo lo guió la tormenta
en cuyas gotas, como hijos, dejó toda la luz del alba.
Y cuando estas caen de las hojas
estallan en la tierra como polen de arcoiris.
El viento soplará fuerte después,
mas ahora, solo hay agua.
Y agua seremos siempre,
y siempre moriremos al alba.
Cuanta fragilidad:
Es nuestro camino.
Cuanta alegría:
Es nuestra alma.
Quisiera ser parte de tu cuerpo.
Tu brazo, o tu pecho.
Protegerte así del fatal acecho,
de lo imponderable.
Pero no. No soy viento. Ni siquiera soy hoja.
Sólo una gota de agua en el aire
cargando en el corazón luz del alba.
Muriendo en la tierra para vivir en la savia.
en cuyas gotas, como hijos, dejó toda la luz del alba.
Y cuando estas caen de las hojas
estallan en la tierra como polen de arcoiris.
El viento soplará fuerte después,
mas ahora, solo hay agua.
Y agua seremos siempre,
y siempre moriremos al alba.
Cuanta fragilidad:
Es nuestro camino.
Cuanta alegría:
Es nuestra alma.
Quisiera ser parte de tu cuerpo.
Tu brazo, o tu pecho.
Protegerte así del fatal acecho,
de lo imponderable.
Pero no. No soy viento. Ni siquiera soy hoja.
Sólo una gota de agua en el aire
cargando en el corazón luz del alba.
Muriendo en la tierra para vivir en la savia.
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